Tercer Discurso: LA LIBERTAD EN EL UNIVERSO

Ahora les daremos una perspectiva de cómo se ve la libertad una vez que se establece. Para ser libre, un mundo debe tener un gobierno unido. Puede tener representantes de diferentes grupos y regiones de un mundo, pero debe ser un gobierno unido. No puede ser un mosaico de tribus en guerra o incluso grandes naciones, ya que eso solo invitará a la intervención y la manipulación.

Las naciones que son libres fomentan la creatividad individual y el valor del Conocimiento dentro del individuo, pero este Conocimiento tiene que ser dirigido a donde pueda servir a los mayores intereses del mundo, y no simplemente a las preocupaciones del individuo. El verdadero talento es aquí altamente reconocido y valorado, pero debe ser dirigido. No esta simplemente a disposición del individuo. Es parte de la riqueza de la nación.

A diferencia de las naciones no libres, donde las vidas de las personas simplemente se catalogan y dirigen, donde el talento individual rara vez se utiliza, donde la estatura en la sociedad se basa solo en el linaje familiar o las necesidades regionales, en las naciones libres se valora al individuo y se cultivan sus habilidades y su sabiduría. Porque esta sabiduría y esta habilidad son necesarias para la estabilidad y el bienestar del mundo. Las personas se envían a servir allí donde pueden ser de mayor beneficio. Pero esto se basa en la necesidad general, no simplemente en los deseos del individuo.

Un mundo de personas errantes nunca podrá establecer su libertad en la Comunidad Mayor. Aquí la individualidad debe servir, pero lo hace de acuerdo con el individuo, y esta es una de las cosas que distingue a una nación libre de otra que no es libre.

En una nación libre se tolera la disensión, pero solo hasta cierto punto. Si existe una rebelión constante, la nación nunca podrá ser estable; nunca podrá asumir un mayor manto de libertad para incluso proteger las libertades que ofrece a sus ciudadanos. Debe tener esta estabilidad y seguridad frente al exterior.

Ustedes aún no se dan cuenta de que están viviendo en la Comunidad Mayor y están sujetos a sus influencias, por lo que quizás esto les parezca muy diferente de la posición en la que se encuentran en este momento. Pero es algo que deben comenzar a entender y a considerar. Para ser una fuerza unida, debe haber una comprensión de la gran necesidad que requiere esta libertad, así como una voluntad de participar e incluso de sacrificar ciertas libertades personales por esta causa.

La libertad que ahora disfrutan ustedes es, en gran medida, solo para servir los caprichos o los deseos del individuo, pero en la Comunidad Mayor no es esto lo que la libertad significa.

Las sociedades libres deben mantener sus recursos nativos tanto como sea posible, y solo deben participar en el comercio con otras naciones libres para obtener cosas esenciales. Por tanto, no pueden saquear sus mundos; no pueden permitírselo si desean tener estabilidad y seguridad en el futuro.

Debe haber aquí una gran moderación, porque la sabiduría siempre exige una gran moderación. Y la libertad siempre implica que uno debe ser consciente de esas cosas que realmente no es libre de hacer.

Esta es la libertad del mundo. Es la libertad de la nación entera del mundo lo que asegura los derechos de las personas en la Comunidad Mayor. Pero estos derechos se limitarán por necesidad.

Para que las naciones libres sigan siendo libres, deben ser capaces de impedir o resistir todas las tentaciones que se les impondrán, especialmente si sus mundos son considerados valiosos por los demás. Aquí deben ver que la libertad se considera una gran amenaza para las naciones que no son libres. Dichas naciones temen que las libertades de las naciones libres puedan influir de alguna manera en sus propias poblaciones, llevándolas a la rebelión, el descontento y la disensión.

Cosas como el arte, la música y el baile que ustedes disfrutan hoy, se considerarían una gran amenaza para las culturas que no son libres. Las libertades individuales que una nación libre puede ofrecer a sus ciudadanos, serían vistas como una amenaza para las naciones que no son libres.

Como consecuencia, las naciones libres no transmiten al universo. No revelan cómo es la vida en sus mundos, si pueden evitarlo. No participan en las redes comerciales más grandes, que siempre son muy controladoras y manipuladoras y harían que sus mundos fuesen mucho más vulnerables frente a los poderes de persuasión.

Las naciones libres deben ser en gran medida autosuficientes, deben estar muy unidas y deben ser muy discretas. Estos son los tres grandes requisitos para la libertad en el universo, y ustedes no pueden evitarlos. No hay excepciones aquí.

Las naciones libres, siendo discretas, no viajan por el universo buscando plantar sus banderas, ejercer su influencia o tratar de intervenir en los asuntos de los demás. Pueden promover la libertad y la responsabilidad, como lo hacemos nosotros a través de estos Discursos, pero no intervienen. Intervenir supone vulnerar la propia discreción. Intervenir es darse a conocer en el universo mayor, y las naciones libres no quieren hacer eso. Su aislamiento es crítico para sus logros extraordinarios.

En las naciones libres, el poder del Conocimiento en el individuo es valorado y apoyado, incluso dentro de las restricciones de su sociedad. En las naciones no libres, este poder es desconocido o brutalmente reprimido. Y las reuniones de los Sabios en las naciones que no son libres deben ocurrir en gran secreto para sobrevivir, lo cual es a menudo el caso.

La gente de su mundo piensa que el universo debe ser mejor que el mundo mismo: más elevado, más libre, más espiritual, más ético, y que debe ser buscado, alentado e invitado a este mundo. Esta es quizás la expectativa normal de las razas que viven en aislamiento. Sucedió lo mismo en nuestros mundos, hasta que comenzó nuestra emergencia a la Comunidad Mayor y tuvimos que enfrentar la Intervención.

Contamos estas cosas porque deben entender de qué se trata realmente el viaje a la libertad. No se trata de la felicidad individual, sino de la libertad de su raza. No se trata de las actividades o indulgencias individuales, sino de la estabilidad y seguridad de su mundo. La libertad aquí no es un derecho en el universo. Es un gran privilegio y un gran logro que debe ganarse con seriedad y constancia y que debe protegerse contra todos los desafíos.

No pueden tener una visión romántica de la vida en el universo si esperan sobrevivir en él. Tal es la gran sobriedad que trae la sabiduría. No tengan nociones fantásticas sobre el valor del contacto o lo que otras razas pueden enseñarles sobre la libertad al intervenir en su mundo, ya que este es un error fatal y trágico.

Sabemos, gracias a las Redes de los Sabios, cuánto se le ha dado a este mundo para sostener y apoyar los hilos de libertad y sabiduría que todavía existen aquí. Se ha invertido mucho en este mundo con este propósito. Incluso conforme su desarrollo tecnológico crece y progresa, existe un gran énfasis en este mundo por su potencial en este sentido —su potencial para ser una raza libre en el universo, un potencial que deben aprovechar y desarrollar mediante su propia voluntad y cooperación unos con otros.

Nosotros no podemos darles esta libertad, y no hay raza en el universo que pueda dársela o que pueda venir aquí y establecerla para ustedes. Cualquier raza que prometa esto realmente estará engañándoles, y estará aquí con otros fines, sus propios fines.

Sin embargo, es beneficioso para nosotros tener a otra raza libre en este sector del espacio. Agradeceríamos eso, aunque no buscamos tener relaciones formales. Ustedes no están listos para las relaciones formales, y es posible que no lo estén por mucho tiempo. No son lo suficientemente fuertes. No están lo suficientemente unidos. No son lo suficientemente maduros, y aún se entregan a conflictos, guerras y rivalidades destructivas.

Si podemos apoyar el surgimiento del Conocimiento en mundos como el suyo, lo haremos de acuerdo con los dictados de lo Divino y a través de las Redes del Conocimiento, no a través de las redes de los gobiernos. Incluso nuestros propios gobiernos no saben lo que estamos haciendo aquí. Aunque lo apoyarían en teoría, no es prudente que tengan este conocimiento, ya que entonces tendrían que ser responsables de nuestras acciones.

En la mayoría de los casos, las naciones libres han tenido que establecer acuerdos de no intervención con las naciones mayores a su alrededor, con el fin de mantener a estas naciones fuera de la esfera y las actividades de las naciones libres. Nosotros estamos contraviniendo esto con nuestra pequeña presencia en servicio a su mundo, porque estamos gobernados por Poderes Superiores. De estos poderes ustedes saben poco, pero deben educarse al respecto, y hablaremos de ellos a continuación.